jueves, 13 de junio de 2013

Ginza, el auténtico Sushi Bar Japonés

SUSHI, Salud y Belleza


Si no has estado en Ginza, no has estado en un japonés.


El Sushi Bar por antonomasia en Madrid.  


Estuve (k-lerit) en Tokio en 2002. Fue un viaje express con unos compañeros de trabajo de TVE y a la hora de cenar, de los seis que íbamos, cuatro prefirieron tomar una pizza.¿Qué os parece?  Estar en el centro de Japón, en el mismo Tokio e irse a comer a un italiano es casi un crimen. ¡Qué pena! El mundo al revés. Pero es que aún hay gente que no sabe lo que es comer, no tienen paladar y claro menos aún para la comida nipona. Ellos se lo pierden. Por supuesto, yo me fui a un sushi bar y me siguió un compañero de El País. Desde entonces soy un fan de la cocina japonesa.



Por eso, siempre que puedo visito algún rincón japonés en Madrid. Comer en Ginza, te transporta a Tokio.  Ver a esos cocineros cortando el pescado crudo con ese método y tradición milenarios recreando un mundo ancestral y tranquilo. Y ¿qué me dices de la puesta en escena de esos cuchillos super largos y afilados?... ¡Todo un ARTE!



Siéntate en la parte de abajo, en la barra, que es lo genuino y allí verás pasar los platos por una cinta transportadora.




Cada plato tiene un color y según éste en una pequeña carta se marca el precio. Todos te abren el apetito y con los ojos te comerías hasta el cuenco.






Kobb y yo (k-lerit) pedimos nuestros primeros platos para compartir: un cuenco de edamame (habas de soja) ensalada de alga wakame, temaki ikura y el clásico sushi de atún que venía con vieira.



La ensalada de alga Wakame, ligera, exquisita y diferente...




Temaki Ikura estaba crujiente, delicioso. Espectacular.



El Sushi de atún rojo se deshacía en el paladar. Exquisito.




Después pedimos (k-lerit&Kobb) un plato más completo: el Chirashi-Sushi, contundente y compuesto por arroz, tortilla japonesa, sardinas, atún, salmón, langostino, vieira, huevas de salmón, setas, bambú japonés, pepino y wasabi... Ideal como plato único.





Nos apetecía (k-lerit&Kobb) probar algo más y pedimos consejo. Nos comentaron que tenían un plato nuevo, a medio camino entre maki sushi y shushi. Había que probarlo. Se llama Caterpillar porque tiene forma de la máquina americana de movimiento de tierras... ¡quizás alguna similitud más! Es picante, cremosa, jugosa. Se perciben todos los ingredientes de forma individual. Desde luego un auténtico descubrimiento.
























En cuestión de postres no andan muy iluminados: Pedimos (k-lerit&Kobb) un crep de mango con helado de chocolate y la verdad muy normalito tanto en su presentación como en su sabor.


De todos modos fue una experiencia genial, algo cara, eso sí, que nos dejó muy satisfechos, como podéis ver en esta foto.



¿Y tú eres apasionado de la cocina nipona? Cuéntanos tu experiencia.


http://www.restauranteginza.com/



By K-lerit&Kobb

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