domingo, 10 de abril de 2016

Bocadillos #slowfood de colores para el género policíaco #entrelibrosandaelguisoTS





Devoradora de libros. Esa soy yo pero estos dos meses he leído menos, no porque no quiera, sino por lo que pasa hoy en día. Sí, la falta de tiempo.




Pero, me quedé bloqueada con el reto de abril de @typicalspanish. Sí, también me pasa últimamente mucho. Me bloqueo, porque me pongo a pensar y Rien de Rien que dicen nuestros vecinos galos. Y es que el reto de abril era un desafío en toda regla: Teníamos que elaborar una receta de algún libro que no fuera de recetas.

¡Toma ya! ¿Cómo se te ha quedado el cuerpo?

Y yo por más que pensaba es que no veía la receta en los libros o no me inspiraba. Soy de impulsos y no me enamoraba nada, salvo el “Nombre de la Rosa” que me impactó la primera vez que lo leí, pero que de comida no hay ni un mija. Pensé en realizar un bocadillo con panecillo negro, por la tinta con la que morían todos los que leían el libro prohibido. Y me lo volví a leer. Lo tenía claro…




Pero… luego vi que hablabais de policías, de lo mal que comían… por las redes y ya me fui a mi Kurt Wallander. 
Así es que pensé en mejorar el género policíaco convirtiendo su fast food en slow food con bocadillos de panes de colores y con ingredientes super saludables y de nuestra dieta mediterránea y española. Olé.

Bocadillos que también se pueden llevar a la oficina o a la comisaría para degustar poco a poco,  en lugar de engullir. Os aseguro que aunque son mini de tamaño como el círculo de un vaso pequeño llenan mucho. No pudimos comernos enteros nada más que dos; el negro y el rosa, del verde y rojo tomamos la mitad porque queríamos probarlos, claro. Así es que ya veis, llenan.

Os dejo de rollos y lanzo una llamada a mi Wallander para que me haga caso, soy su nutricionista de ficción, y empiece ya a comer como Dios manda.

Vamos ya con la receta que la hemos tenido que hacer en dos días porque lleva tiempo y aunque parece complicada no lo es. Es cuestión de orden nada más. Es sencilla, y cuando le coges el truquillo, ya sale con los ojos cerrados.

RECETA DE MASA DE PAN DE BOCADILLO DE COLORES


Los Secretos (10 panecillos de cada color)

500 gr. de harina de fuerza. Nosotros la hemos utilizado bio.
80 gr. de azúcar
10 gr. de sal
100 gr. de mantequilla
250 gr. de leche
30 gr. de levadura fresca
Con esta receta vamos a elaborar panecillos de cuatro colores con colorantes naturales. Estos colores serán negro, para el que usaremos tinta de calamar, verde, para el que usaremos espinacas, también se pueden usar pistachos molidos, Rosa, que lo lograremos con remolacha y rojo marmolado, para el que utilizaremos tomates, pimentón, colorante de paella y zanahoria. 

Los Secretos de colores
Pan de tinta de calamar
15 gr. de tinta de calamar
Pan verde de espinacas
30 ml de jugo de espinacas. Licuamos las espinacas hasta obtener los 30 mililitros. Reservamos
Pan rosa de remolacha
30 ml de jugo de remolacha. Licuamos una remolacha hasta obtener los 30 ml. Reservamos.
Pan rojo marmolado– amarillo de tomate y zanahoria
Dos tomates, pimentón, colorante de paella y una zanahoria. Licuamos los tomates, la zanahoria y reservamos por separado.

La pócima (cuatro pocimillas)
Dividimos las cantidades de los ingredientes (o hacemos esas cantidades para cada una de las masas pero salen muchos panes) en cuatro partes para hacer las masas de los cuatro colores. Y después empezamos por la primera masa.


Introducimos en la amasadora o kitched Aid, o la que tengamos los ingredientes en el siguiente orden: la harina, la mantequilla fundida, la leche tibia con la levadura diluida y la sal en una esquina. Ponemos en marcha y vamos añadiendo los ingredientes de color, primero el que hayamos elegido, nosotros pusimos primero la tinta de calamar o sepia.



Dejamos que se integre todo bien hasta conseguir una masa negra y brillante. Si amasamos a mano tendremos que trabajar un poco más, pero también es posible. Dejamos reposar en un bol hasta que la masa duplique el volumen.


Cuando la masa esté levada, espolvoreamos una tabla con un poco de harina y sacamos el aire. Cortamos porciones y hacemos las bolas de unos 20 -40 gramos.




Limpiamos el bowl de la Kitchen Aid y repetimos la operación. Después cogemos otra vez una de las partes de ingredientes de masa que queda y hacemos la misma operación, echamos en la amasadora los ingredientes y añadimos el ingrediente del color, en nuestro caso el de espinacas para el verde.

Cuando la masa esté levada, espolvoreamos una tabla con un poco de harina y sacamos el aire. Cortamos porciones y hacemos las bolas de unos 20 -40 gramos.

Y lo mismo para los panecillos de remolacha.



Para el rojo marmolado la operación fue distinta. Nos confundimos y en lugar de integrar los zumos en la masa, amasamos primero y luego echamos los jugos y se quedó así. Menos mal que no tuvimos que tirarla porque quedó bonita, pero no ha sido un éxito de investigación. ;) jajajaja.



Cuando las masas estén levadas, ahora ya para todas, espolvoreamos una tabla con un poco de harina y sacamos el aire. Cortamos porciones y hacemos bolitas de unos 20 – 40 gramos.



 

Cubrimos con un paño y dejamos que vuelvan a subir, y entonces humedecemos los panecillos con un poco de agua y espolvoreamos:
La masa negra con semillas de sésamo tostado,






La verde con pimienta verde para darle un toque picantito o semillas de hinojo para un toque anisado.





La de remolacha con semillas de amapola.





La roja marmolada con nada para que se vea el bonito efecto de las capas.




Colocamos las bolitas en una bandeja de horno sobre papel sulfurizado.




Calentamos el horno a 180º C y colocamos la bandeja en la mitad del horno y horneamos los panes durante 14-15 minutos dependiendo del horno. 




Dejamos reposar sobre una rejilla para que se enfríen del todo.





              


Una vez que tenemos los panecillos, es el momento de preparar cortar los panecillos y elaborar los rellenos:





Rellenos de los Bocadillos Slowfood
Bocadillo de calamar con tinta negra.
200 g de calamar
1 cucharada de sal
Aceite de oliva
Harina para freir

Salsas para acompañar: Alioli de pera
Ali-oli
1 Pera
Se bate la pera y se mezcla con el ali-oli. Es deliciosa.
Picamos los calamares y lo mezclamos con la sal y harina hasta y freímos.

Emplatado
Ponemos los calamares fritos y encima una buena cucharada de la salsa de alioli de pera.  



Bocadillo de espinacas
Pimiento del piquillo
Queso de oveja curado
Espinacas frescas
Sano, nutritivo y fácil de realizar.

Emplatado
Ponemos las hojas de espinacas, encima los pimientos del piquillo cortaditos y acabamos con el queso de oveja.


 Bocadillo de remolacha
200 g de carne picada de ternera
Queso
Mostaza
Hojas de lechuga

Se hacen los filetes de la carne picada del tamaño del panecillo y se doran en la sartén.

Emplatado
Se unta con un poco de mostaza, sobre ella se pone el filete, después la hoja de lechuga y un poquito de queso.



Bocadillo rojo marmolado
Salmorejo (nosotros también lo hemos hecho pero se puede comprar ya hecho, en Mercadona lo venden todo el año en unos bricks pequeños y están bastante aceptables)

Huevos duros (depende de los que vayáis a elaborar de este tipo)

Jamón ibérico de bellota o lomo ibérico de bellota cortado en cuadraditos pequeños.

Emplatado
Se unta con dos o tres cucharadas de salmorejo el panecillo, después se coloca huevo duro encima y se acaba con el jamón o lomo.



¿Y qué más os puedo decir? Qué además de que están riquísimas, son Spanish totales para comer sólo o acompañado y sobre todo para no comer más comida basura, sino comida #slowfood que los policías también pueden comer sano y despacio aunque sea en el propio trabajo. ;)

Por cierto, os paso el link de mis compañeras de abril de #entrelibrosandaelguiso que seguro que aprenderéis mucho tanto de libros como de recetas.

¡Buen provecho!

By K-lerit & Kobb



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